Miriam Sánchez ha sido la ganadora de la última edición de Supervivientes: Perdidos en Honduras. Los "encantos" de Miriam han sido suficientes para que el público decida que debía imponerse frente a sus dos rivales, Leo, que ha quedado segundo, y Lely, tercera en el podium de honor.
Debo reconocer que yo creía que Miriam debía ser merecedora de llegar a la final hasta que se juntó con Karmele. En ese momento, en mi opinión, perdió valor como superviviente, echó por la borda todo el trabajo que había hecho para romper su imagen de niña tonta y explotó su lado más criticón, algo que está bien para Gran Hermano, pero no para Supervivientes. Tengo la sensación de que la Marchante es la vencedora en la sombra de esta edición, una Karmele, que de nuevo en la gala final ha demostrado delante del resto de concursantes el poco respeto que les tiene. La periodista va de divina, pero es la primera en caer bajo, muy muy bajo, y es una pena que Miriam se haya contaminado de eso.
Ni el trabajo, ni la capacidad de adaptación, ni el saber pescar han sido suficientes para que Leo o Lely arrebaten a Miriam su victoria en el concurso. Está claro, dos tetas tiran más que dos carretas.
28/03/08